El plenario de la Asamblea Legislativa aprobó en segundo debate, con 38 votos a favor y 15 en contra, la reforma más profunda al sistema de pensiones de Costa Rica en los últimos treinta años.

La legislación modifica los requisitos de edad y cotización para acceder a la jubilación ordinaria, ajusta las tasas de contribución patronal y establece un fondo de contingencia para garantizar la sostenibilidad del régimen.

Los sindicatos que se opusieron anunciaron que acudirán a la Sala Constitucional para impugnar varios artículos que consideran lesivos a los derechos adquiridos de los trabajadores.

El Gobierno celebró la noticia y aseguró que la reforma garantizará las pensiones de más de 400.000 costarricenses que actualmente cotizan al sistema.